domingo, 11 de octubre de 2009
Siempre estamos buscando eso que nos falta para ser felices. La felicidad son momentos y es la búsqueda constante de la felicidad la que nos mantiene vivos siempre está “ese algo que falta”. Si vivimos amargados buscando eso que falta vamos a estar siempre viviendo la fiesta desde afuera golpeando las puertas del cielo. Vivimos buscando eso que no existe. La amargura de buscar la felicidad y no encontrarla, de estar en las puertas del paraíso y no poder entrar esa amargura nos hace perdernos la fiesta, la fiesta de estar vivos!
Ojos que no ven, corazón que no siente; ¿Será por eso que nadie siente nada por mi?... Porque no me ven. Ser invisible es casi como no existir, solo cuando alguien te ve, te sentis vivo. Lo escencial es invisible a los ojos, ¿será que yo soy tan escencial que soy totalmente invisible?. Soy como un fantasma, una sombra que pasa, pero nadie me puede ver.
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